DARSE
Hay personas que son generosas: dan, hay personas que, además, se dan…
Érase que se era un granjero que quería conocer la generosidad de sus animales domésticos.
Mi estimado dueño, yo, el gato, vigilo día y noche para que ningún bicho inmundo perturbe la paz del interior de tu hogar.
El granjero acarició al gato que astensiblemente se arqueo pensando: “soy un Dios”.
Mi querido amo, yo el perro, cuido tu familia, protejo tu casa, custodio tus posesiones, te soy siempre fiel.
El granjero palmeó el lomo del can que, agradecido, se hecho por tierra moviendo la cola.
Yo la vaca, siempre miro por tus intereses mi propietario. Aporto leche de la que puedes sacar muchos productos derivados, te entrego el fruto de mis entrañas, mis crías, te ofrezco mi fuerza para las tareas agrícolas y, cuando sea vieja y muera, podrás aprovechar mi cuero y mi carne.
El granjero valoró y agradeció el “dar” de la vaca que mugió con estentóreo regocijo.
Finalmente, el cerdo hizo su alegato.
Mí apreciado señor, yo nací y viví siempre bajo tu amparo, y te digo: aquí están mis crías y mi propia vida. Si necesitas mi carne tierna, estoy a tu entera disposición. Si es tu voluntad apreciar mis jamones sabrosos, espera un tiempo, porque toda mi vida esta destinada a tu total servicio.
Todos los animales miraron al poco apreciado cerdo y admiraron la gran generosidad y la transparente motivación de su “Darse”.
MORALEJA:- el dar es muy bueno.
- el darse es mejor.
- y siempre será optimo si hay transparente motivación.
Deja tu Comentario